viernes, 30 de noviembre de 2012

Drome en España


Publish at Calameo or read more publications.


Mientras duermo o hago compras
-cuando me distraigo-
hay cuentos que toman su camino
y se van con amigos
y regresan cambiados
-siempre mejores-

Me sorprende

la historia que regresa
para irse y volver mil veces más
Viajes que me invitan 
a dejar salir una nueva historia
esa que en cualquier momento
-cuando me distraiga-
se va con otro amigo 



Gracias Pilar por estar atenta cuando me distraigo...

El cuento Drome lo llevó Pilar para celebrar el día del maestro, que en España se recuerda el 27/11. Saludo desde acá a todos los maestros españoles con los que he realizado trabajos en conjunto y han llevado mis historias a sus aulas. Gracias y felicidades!!!

 Tejiendo Cuentos y Poesías Infantiles

Cuaderno de Colores

domingo, 11 de noviembre de 2012

El instante capturado


En el paisaje, poesía
en la poesía, imagen
encontrándose por puro goce

El instante capturado
huye de la fugacidad





¡GRACIAS SANDRA Y VIVI!


Blog de Vivi:  Mis Proyectos


Blog de Sandra: Mi Sala Amarilla



jueves, 25 de octubre de 2012

Soneto I



No elijo ser el lobo que en la noche
te asfixia con las garras del sistema;

prefiero ser la luna o el poema

que llega hasta tu miedo sin reproche.


Tu miedo, con su piel de medianoche,

laberíntico fuego que te quema…

Tu miedo, que es tornado y es emblema,

hoguera del deseo y del derroche.


La noche, esa fracción del universo

que, sigilosa, la angustia desata,

desata incluso el núcleo de mi verso:


puñal de taquicardia que no mata.

Pero quiero abrazarte y ya no puedo.

Mi amor, tu desamor, mi voz, tu miedo.

 

 

Creación colectiva

 

Idea y dirección general: Jorge Castelli

 

Otros integrantes: Marcela Martín, Alicia Susana Baigorria, Ana Gracia (Tihada)

 

Soneto escrito entre comentario y comentario en facebook. 

¡Gracias a todos los que estuvieron en este nuevo Intercambio Creativo!

¡Gracias especialmente a Jorge!

viernes, 19 de octubre de 2012

Callejón y salida

Surcos venosos en mis manos
ahuecadas sostienen lo sagrado
o entrelazan los dedos en un rezo
que implora al desierto torrencial lluvia
de líquido acumulado

Una protuberancia a punto de estallar
y en las violáceas ojeras un ruego impostergable
que se presente en cuerpo y alma lo esperado

Fuera de este brazo acordonado
el mundo es apenas una bruma
donde cualquier sombra es foránea
reconcentrada en mi centro
acuchillo en cada contracción al ego

Las venas exaltadas abren la piel
por donde transitará el porvenir
si vencen las fuerzas celestiales
el rojo agotamiento de los infiernos

Cul-de-sac donde se encuentran la muerte y la vida
se miden se rozan una va a quedar ahí tendida
como ave con sus huevos o leona con sus crías
es momento de piar o de rugir
de rescatar a mi animal o estoy perdida

Así, la madre antes de parir al hijo
Así, el creador antes de parir su obra

jueves, 18 de octubre de 2012

Mi madre, qué historias! (tercera parte)



 Mi madre, la madre de ella y tu madre
mientras revuelven la sopa
o secan los platos
cuentan -como al pasar-  historias que marcan a fuego.
Así ellas han preservado las vivencias de las mujeres.
Son conocedoras de la intuición y del arte de transmitirla.

En estos cuentos las dejo hablar...







miércoles, 17 de octubre de 2012

Mi madre, qué historias! (segunda parte)

(Imagen de la web)

NOCHE DE LUNA LLENA
 
En las noches estrelladas de verano
tal como ésta, en la que me encuentro,
me viene el recuerdo de otras noches
que pasaron hace mucho tiempo

-Mamá ¿Damos un paseo?
-Está oscuro, no veremos
-Hay luna llena que ilumina todo el cielo.

Y las dos mujeres se adentran
paseando tranquilas y sin miedo
por el camino de las acacias
que llega a lo alto del cerro.

Las luciérnagas y los grillos las acompañan
con su dulce cantar estivalero,
la luna juega al escondite
entre las ramas de los árboles viejos.

Una estrella se corre en el cielo
y la madre le cuenta a la hija
historias de su infancia,
de sus veranos en el pueblo.

Rodeadas de naturaleza
las dos mujeres disfrutan del momento.
Bañado su cuerpo en plata
intentan después, conciliar el sueño.

Pilar Argés


 SOBRE MI MADRE 


Cuentan que en su juventud fue una mujer muy guapa, aunque mi memoria la recuerda cuando ya había perdido la tersura de su rostro y en sus manos empezaban a aparecer las huellas del tiempo y el trabajo. Aunque su corazón estuviera triste siempre se afanaba en mantenernos contentos y atendidos. Su verdadera belleza residía en su corazón.
¡Cómo me emociona pensar en aquellos día lejanos de mi niñez, cuando ella trajinaba en sus quehaceres mientras yo jugaba feliz ajena a sus preocupaciones y desvelos!
¡Con qué viveza aparecen en mi memoria aquellas tardes que transcurrían en su compañía, escuchando su cálida voz mientras me enseñaba a tejer!
¡ Ah, sus manos habilidosas para entrelazar los hilos, siempre tejiendo sin parar y nunca quietas, se fundieron con las mías en el último adiós, con un abrazo infinito y eterno que nada ni nadie ha conseguido romper!
No era mujer de escándalos ni de grandes alborotos, era dulce y suave, y todo lo envolvía de calidez.
Adoraba los momentos que compartía con ella conversando, haciéndole partícipe de mis éxitos, de mis fracasos, que fueron también los suyos.
Siempre tenía la palabra justa o el comentario apropiado que lavaba mis heridas
A medida que pasan los años puedo ver más claro su reflejo al mirarme en el espejo y por mucho tiempo que pase, siempre que algo bueno o malo pasa en mi vida, siento la necesidad y el deseo irrefrenable de contárselo y hasta puedo adivinar su expresión e imaginar su respuesta.
Pero pese a los años de ausencia, sé que ella está a mi lado siempre.
Una parte de mí intuye que existe un cordón umbilical que siempre nos mantendrá unidas, en la vida y en la muerte.
¡¡¡Gracias, madre, por esos treinta y nueve años de amor sin condiciones!!!

Autora: Pilar Argés


¡Gracias Pilar por responder a la invitación de escribir sobre las madres!
Blog de Pilar: CUADERNO DE COLORES


martes, 16 de octubre de 2012

Mi madre, qué historias! (primera parte)

En Argentina celebramos el tercer domingo de octubre el Día de la Madre. Estos días subiré historias, poesías, anécdotas palabras...que las recuerdan.


Hoy les dejo algunos enlaces de mis cuentos donde ellas están, l@s invito a leer:


Una obra de arte 

Mimos de mamá

Un cuento para comérselo

 Esclavas de oro

El día que nací

 

Y como siempre pueden sumarse con sus historias para hacer Intercambios Creativos!

Un abrazo!

 

 


lunes, 15 de octubre de 2012

Cuál es tu árbol

Hace un tiempo compartí la poesía
Todos tenemos un árbol 

Todos tenemos un árbol
guardado en rasguños
invisibles de la piel
añejas ramas que treparon
nuestro cuerpo florecido







Hoy Patricia nos cuenta sobre sus árboles y nos invita a recordar los propios...



LA HIGUERA

Cómo es que ha podido esa planta de higos, la higuera -dice la abuela- atraparme tanto, mitigar mi dolor...Cómo fue que pudo.


Allí está, oronda en el fondo del patio, contra el tapial que nos une a los vecinos, áspera y sosa en el invierno. No hay día que no la trepe.
¡Ay! la rama dura me enganchó el vestido, es rojo y de lunares blancos, la abuela lo cose...cose que te cose a la tardecita noche, el hilo, la puntilla, el volado al bies, ¡me queda tan lindo!
Voy corriendo a la higuera, desde la rama más alta veo los vecinos. Coca lava la ropa, y Cirilo limpia el gallinero. Yo imagino ser uno de ellos, ¡qué rojos están los tomates de su quinta! Si de la rama bajo mi pie derecho y lo apoyo en el tapial, salto, llego a ellos...
Pero no.
Pero si.
¿Y si le digo a mi hermanita que me acompañe?
Bajo despacio a la otra rama. No me gusta como me mira el gato, es de Coca, me parece que me adivinó el pensamiento rojo de tomates, y entre los agujeros de los viejos ladrillos le brillan sus ojos verdes.
Despacito me deslizo hasta el suelo y sin darme cuenta abrazo la higuera, fuerte, tan fuerte como mis jóvenes brazos pueden y algo se mueve... una redonda, dulce y entreabierta breva golpea mi cabeza...¡sí,  la higuera acaba de darme un beso!

Patricia Galaz





                                                          LA ROSA AMARILLA
(la plantó mi mamá )

Salta los yuyos
el gato pardo
ay con qué orgullo
¡de ahí no pasas
yo te lo advierto!
jugá tranquilo
subí al tapial
rondá las flores
trepá la bomba
que agua sí
te voy a dar,
pero ni se te ocurra
alcanzar la rosa
que trepa airosa
el rosedal,
es amarilla
y huele a cielo.
Ay si pudiera
llegar a una
sin que me vieran
cortar el gajo
y en mis manitas
apretar fuerte
ese amarillo
de olor a cielo
y por un instante
sentirme en él
y abrazaditas
decirte al oído
que en puntitas de pie
llegué a la rosa
y la corté.

Patricia Galaz



En el blog de Pilar y Begoña compartieron los textos de Patricia acompañados con bellas ilustraciones de Pilar. Además te hacen una invitación a crear ramas cuento, ramas poesía de tu árbol, ese en el que ahora estás pensando, ¿cuál es?



¡Gracias Patricia, Begoña y Pilar por este Intercambio Creativo!



jueves, 4 de octubre de 2012

Libro álbum

La historia de la señorita Herminia casi queda encerrada, como sus libros,

pero tuvo la suerte de escapar y llegar al pincel de Paola

¡qué celosos están algunos cuentos!



Esta historia que iba de Argentina a España y luego volvía

cargada de colores y de fantasía,

sueña vivir en un libro

y llegar a tus manos

para ser leída.

Ilustración: Paola Aragón Rocco

Texto: Ana Gracia (Tihada)

¡Gracias querida Paola, un placer trabajar con vos!

Para seguir viendo las maravillosas pinturas de Paola visitar

Ilustraclip

domingo, 30 de septiembre de 2012

Silencio



Silencio

 

Animal ven tus ojos

flores los míos

Animal los míos

flores los tuyos

Cerremos los ojos

que el ego no confunda

ni la razón se plante

en cerradas visiones

de miradas sesgadas

 

Silencio

 

En la respiración acompasada

el viento

o el rocío

hemos de encontrar

la visión del alma

y desnudos de poder

entrelazarnos

 

domingo, 2 de septiembre de 2012

Carterooo!!!

Tocan la puerta, es el cartero,
ni correo electrónico, ni chat
Este cartero llama muchas veces, es que tiene instrucciones precisas de una soñadora:
que llame y llame
¿Quién es la soñadora, la que manda ternura envuelta en sobres blancos y floridos...?
El retemitente dice: Pilar García Argés... Y hay felicidad en los ojos de Sandra y en los míos
Y qué cerca está Pilar
en  sus pinturas, almanaques, cuentos...
Abrimos los sobres, nos reímos, Sandra saca fotos
y sí, estamos las tres unidas en este encuentro 
y todo esto ocurre cuando se celebra el Dia de los Blogs

Y un manuscrito muy especial, con tres delicadas rosas, que llegan cuando recordamos Santa Rosa de Lima...

Me sonreís mujer pura creación
desde España traés las rosas
y en esas flores 
viene el nombre de mi abuela
que desde aquellas tierras un día partiera

Transportás la primavera a este otoño
en el aroma de tus jardines
¿Qué más pedirte Mujer Creadora
Si hasta María está en las flores?

Gracias Pilar!!!

Sandra Luz y Ana Gracia

Blog de Pilar y Begoña:  Tejiendo Cuentos 

Blog de Pilar: Cuaderno de Colores

Blog de Sandra Luz: Mi Sala Amarilla



miércoles, 22 de agosto de 2012

Cumpleblog!!!


Un cuento encerrado en la idea 

escondido en la baulera

es agua estancada 

y se pudre

Las historias son aguas que corren cristalinas

dichosas del contacto con tu mano 

tus labios

tu presencia sigilosa en la orilla

tu presencia alborotada

que al bañarse en el río

lo transforma

El milagro del agua

está en beberla

Pide más

floto en estas aguas 

sin resistirme

acompañando el vaivén

entre las palabras

y vos

 

 

 Gracias a tod@s los que en estos tres años han permitido que las palabras sigan el curso natural que las mantiene vivas

Por tus sueños y los míos

chin chin

Abrazos y bendiciones

Tihada/Ana Gracia


Dejo el enlace de los Intercambios Creativos que han embellecido el blog y que, especialmente, tantas satisfacciones me han dado 

Intercambios Creativos

domingo, 12 de agosto de 2012

Historias que esperan niños

Si disfrutás leyendo un cuento y por eso estás acá
entonces cualquiera sea la edad que dicen que tenés
la esencia de tu niñ@ está viva
 celebro eso y en este día te dejo un regalo envuelto en letras

Título:
Cansados los leones  de ser los reyes de  la selva y que todos les temieran y cansados los ratones de que todos los corrieran para matarlos, decidieron cambiar de estado.
La lechuza que, como se sabe, sus ojos grandes revelan su sabiduría les indicó el proceso para transformarse unos en otros, un secreto que sólo lo develó porque a los leones no se atrevió a ocultarles sus conocimientos, pero les hizo prometer que ninguna otra especie podía saber el secreto porque sería un verdadero inconveniente si todos cambiaban su identidad y nadie acabaría sabiendo quién es quién en este mundo.
– Deben proceder tal cual les expliqué, durante la primera Luna Nueva de primavera. Cuando amanezca los leones serán ratones y los ratones, leones.
– Una pregunta -dijo uno de los leones que no estaba muy convencido de ser ratón- ¿cómo hacemos para volver a nuestra originaria condición?
– Una pregunta muy precavida -dijo la lechuza- porque no siempre se puede volver atrás luego de tomada una decisión…pero en este caso sí. Hay una forma.
– ¿Cuál?, ¿cuál? -preguntaron ansiosos al mismo tiempo leones y ratones porque todos querían tener el beneficio del arrepentimiento.
– Cuando alguna persona o animal les pise la cola, en ese mismo instante regresarán a su originaria naturaleza.
Los leones estuvieron un momento discutiendo entre ellos  y los ratones hicieron lo mismo. Finalmente todos decidieron  arriesgarse y vivir la experiencia de un cambio tan singular.
Durante las primeras semanas todo fue novedad. Los ratones en su condición de leones disfrutaron enormemente estar sentados en los tronos, mirar desde arriba, ser agasajados, caminar lo más campante entre los animales de la selva sin que nadie los molestara e incluso se burlaban al ver cómo se escondían los demás cuando escuchaban sus pisadas. Si querían ir a beber agua todo el río estaba a su disposición, si deseaban tirarse al sol los otros animales se iban a la sombra y ellos solos disfrutaban el calor. Los nuevos leones decían:
– ¡Yo no pienso volver a ser ratón jamás!
– ¡Ni yo!
– ¡Yo tampoco!
En cuanto a los leones transformados en ratones, vivieron una experiencia que les resultó muy divertida, pasar entre los pies de la gente o dormir cerca de la cucha del perro sin ser vistos. Salir especialmente de noche y conocer un mundo fascinante en las cuevas, pasadizos ocultos debajo de la tierra, ver y oler de cerca los hormigueros, meterse dentro de los caños donde tenían construidas sus viviendas. Todo lo que conocieron en miniatura jamás lo hubieran podido visitar con el cuerpo de un león. Les encantaba curiosear los dedos y las piernas de las personas debajo de las mesas, pasar por entre las camas y meterse en los roperos y estar al tanto de las noticias por alimentarse con papeles de diarios.
Pero en la naturaleza un cambio produce otro y eso no lo tuvieron en cuenta cuando llevaron adelante el hechizo. Nadie supo explicar porqué las aguas del río Manso, que siempre se habían entregado a los animales y a las personas con igual amabilidad, despertaron una mañana con furia y se salieron de su recorrido para meterse entre los campos, las casas, el ganado y la selva.
– Parece que algo no le agrada a las aguas -decían los pájaros que miraban todo desde sus altos nidos.
Fue entonces cuando los ratones quisieron volver a ser leones porque sus cuevas se habían inundado, andaban flotando con el riesgo de morir y si se refugiaban en las viviendas había veneno por todos lados.
En cuanto a los falsos leones se sintieron atormentados con las continuas consultas que les hacían los animales y, como no tenían experiencia para ordenar y organizar esta situación caótica, el resto de los animales estaban desconcertados y por toda la selva se escuchaba:
– Los leones no son los de antes -decía una Urraca vieja.
– No saben ni de qué lado sopla el viento, no saben, no saben… -repetían los loros.
– Vamos a morir lentamente -cuchicheaban las tortugas.
– ¡No podemos seguir teniendo reyes que no toman ninguna medida! -comentaban los zorros.
– ¿Se dieron cuenta que están aterrorizados? -sacaba la lengua una serpiente.
La situación cada vez se ponía más intolerable, tanto para los farsantes leones como para los ratones embusteros. Entonces recordaron que para volver a  su estado natural debían pisarles la cola. Y aquí empezó otro problema, los leones no encontraban quién se atreviera a semejante ofensa y los ratones hallaban muchos dispuestos a pisarlos, pero no en la cola ¡en la cabeza! Ninguno quería arriesgar pasar cerca de un zapato, una escoba o de la pata de un gato. Ante semejante encrucijada fueron a pedir a la lechuza que les diera la solución. Ella los escuchó sin pestañear y les dijo:
– Ustedes quisieron vivir esta historia, ustedes la resuelven.
Pero al verlos marcharse con las colas entre las piernas, tristes y desconsolados, tuvo cierta compasión y una idea les sugirió:
– Ah, necios, tiene patas, tienen colas y no saben usarlas. Si se miran entre ustedes la solución van a encontrarla.
No se sabe si fue un león o si fue un ratón el que primero la cola al otro pisó y así regresaron a gozar de su inicial existencia, porque una cosa es transformarse y otra olvidar la esencia.
 Y  el río Manso volvió a dormir en su cauce.



¿El título del cuento? 
Ah, me olvidé
A ver... a ver ... 
Detrás de un ratón puede haber un león
Pisame la cola y sabrás quién soy
El río es Manso si nadás el Ser
En el caos ¿un león es ratón o un ratón es león?
¿Y vos qué título proponés? Atrevete en este día (y mañana también) porque si hay algo que sabe un/a niñ@ es crear jugando


¡FELIZ DÍA! 

Y además comparto....


Texto teatral :Asamblea de Colores 









domingo, 15 de julio de 2012

Bebé de Cuidado

Se acerca el Día del Amigo, subo este poema para todos aquellos que, a diario, me ayudan a mantener vivo al bebé poema (y al bebé cuento, teatro, novela...) Sola no hubiera podido con tantos bebés...

 Bebé de cuidado

Lo dejé sollozar por las mañanas
los pasos
tras el sustento
el olfato
detrás de la comida
las manos
acunaron la higiene

Gritó hambriento
el bebé poema
olvidé en una góndola
la palabra que lo calma
juro que la busqué
desesperada
los vecinos
la cajera
un buen señor de barba
miraron con ojos locos
la locura de buscar una palabra
de olvidar la billetera
la bolsa
los precios
por una palabra

Me esperaba
el crepúsculo y la noche
con el bebé sin alimento
balbuceando el para qué de todo
reclamando la palabra
que resbaló
en minúsculas agujas

El bebé crece
tiene dientes
me arranca y carcome
adelgazo y sigo
corriendo por el mundo
con la languidez al aire


Hoy
ahora
decido
entregarme
exhausta
entregarme
darle la papilla
letra por letra
levantarlo
y bajarlo del cielo
jugar con él
meterlo en el barro
y acostarlo entre tules

Bebé bebé
esta noche
te meto en mi cama
instalate en mi voz
en el andar
en mi cuerpo
vamos juntos
a darnos
y dar
de tu alimento

Tihada/Ana Gracia


viernes, 13 de julio de 2012

María Rosa Mística

13 DE JULIO




DÍA DE MARÍA ROSA MÍSTICA

Que sus bendiciones lleguen a todos

¡Gracias Madre!

 

Gracias Sandra de Mi Sala Amarilla por la imagen 


 

martes, 10 de julio de 2012

Les presento...

                                                             
 El nuevo blog de Pilar y Begoña!!! 

Han tenido una estupenda idea: reunir a escritores e 
ilustradores para...

¿y si escuchan la historia contada por ellas ? 

           Tejiendo Cuentos y Poesías las encontrarán...

lunes, 9 de julio de 2012

FESTEJAMOS LA INDEPENDENCIA

Comienza el 9 de Julio, desde acá lo celebramos compartiendo textos que se han leído o representado en diferentes escuelas


Una de ellas tiene una radio, un proyecto muy interesante que llevan adelante los alumnos, maestros y padres de la escuela Santa Teresa de Ávila


¿Quieren escuchar el programa y dejar sus comentarios?
Los invito a visitar el blog RADIO TUVOZ



Gracias y felicitaciones a los amigos de la radio!!!

Para leer el texto AQUÍ



¡¡¡FELIZ DÍA DE LA INDEPENDENCIA !!!


viernes, 6 de julio de 2012

PaLaBrAs EsCoNdIdAs

Hay diferentes razones por las que a una persona lo despidan de todos los trabajos, pero por  responder atentamente a lo pedido sólo a Mauro Metetieri  le ha ocurrido.
Su primer trabajo fue en un vivero. Hacía pocas semanas que estaba allí, cuando escuchó al encargado -que había pasado un día muy desagradable- decirle a otro empleado:
– ¡Falta que venga uno y me tire tierra encima!
Esta es mi oportunidad de hacer méritos -pensó Metetieri- y llenó de tierra el balde más grande que encontró. Nunca entendió porqué su empleador, mientras escupía, le gritaba:
– ¡Si te veo por acá te entierro!
A los tres días entró a trabajar en una casa de ropa masculina muy paqueta, con trajes y camisas finas. El primer consejo que le dio el dueño fue: “para hacer las cosas bien acá hay que arremangarse y arremangarse”. Metetieri lo entendió y cuando lo dejaron solo se puso a hacer prolijamente su labor. Al regresar el dueño de la tienda lo primero que vio en la vidriera fue el pantalón de un traje que parecía una bermudas y la camisa una remera arrugada, dejando al descubierto los brazos y las piernas del maniquí.
– ¿Qué pasó acá Mauro Metetieri?
– ¡He estado arremangando señor, más de trescientas sesenta y seis camisas ya están listas! -dijo orgulloso Mauro.
– ¡Listo estás vos para partir! -gritaba el tendero y lloraba sobre la ropa.
– No señor, todavía falta arremangar los vaqueros y las camisetas y…
Nunca supo Metetieri porqué el dueño se descompuso, pero antes que llegara la ambulancia tuvo la precaución de arremangarle los pantalones para que estuviera presentable como a él le gustaba.
Metetieri tenía una facilidad natural para perder los trabajos, pero también para hallarlos. Abrió el diario al azar y a la semana estaba trabajando en una Santería. A los pocos días una compañera le pidió:
– Me tengo que retirar antes Mauro, ¿podés ser el último en irte?
– Sí, como no -dijo Metetieri con la amabilidad que lo caracterizaba.
– Pero no vayas a cerrar más temprano que por ahí pasa la dueña y a ella le gusta que la Santería esté abierta hasta que las velas no ardan.
– Así se hará -dijo Metetieri.
Y así lo hizo porque él era un hombre de palabra. Un bombero lo salvó, no del incendio por todas las velas que prendió, sino de los golpes que su compañera quería darle con un candelabro de bronce.
Con su experiencia laboral Mauro Metetieri entendió que en el mundo hay gente que quiere decir una cosa pero dice otra. Con el nuevo conocimiento adquirido entró a trabajar en la construcción. El capataz le ordenó:
– Echá tierra encima de aquel pozo.
– ¡Eso sí que no lo hago más! -dijo Metetieri riéndose hasta que se le trabó la mandíbula.
Consiguió trabajo en un Jardín Maternal.  La maestra le pidió:
– Por favor, ayudame a arremangar la ropa de los nenes para que no se ensucien al tomar la sopa.
– ¡Eso sí que no lo hago más! -dijo riéndose hasta las lágrimas.
Después estuvo de mozo en una fiesta de cumpleaños y le indicaron:
– Andá a  prender las velas de cada mesa.
– ¡Eso sí que no lo hago más! -dijo riéndose hasta que la panza le dolió.
Actualmente, mientras sigue cambiando de trabajo, Metetieri se pregunta seriamente porqué de todos lados lo despiden. Tal vez lo puedas ayudar a descubrir qué es lo que esconden  las palabras que él no logra percibir.


domingo, 24 de junio de 2012

Fogatas y cuentos

Brrrr aahhh qué frío!!! 

Vamos a hacer una fogata en esta noche de San Juan, quemamos lo que ya no queremos en nuestras vidas y luego, sintiendo el ruido de las chispas, les cuento estas historias....


 CARA DE FRÍO

 Le digo “tenés cara de frío”. Me responde “tengo ganas de que me abracen”.


Es hermosa esa pintura con marco de ventana. Los chicos la han titulado “Cara de Frío” y cuando pasan cerca de la imagen inmóvil, mirándonos desde el museo en que lo han puesto, apoyan los dedos llenos de barro en la nariz aplastada sobre el vidrio.
– Maleducados -nos grita una señora.
A mí no me gusta nada lo que hacen, a veces se los digo, pero después me cargan:
– ¡Te gusta Cara de Frío!
 

Con mis amigos me divierto mucho, casi todas las tardes salimos a jugar a la vereda. Vivimos todos en la misma cuadra, andamos en bicicleta de una esquina a la otra y juntamos mojarritas en la alcantarilla, las metemos en frascos con agua y después gana el que más tiene, cuando terminamos el juego las dejamos otra vez con la familia. Lo más divertido es jugar a saltar la alcantarilla agarrados de las ramas del sauce llorón que se queja crack, crick, pero siempre nos sostiene y se ríe con nuestras risas. A veces llego a casa de color marrón porque perdí y perder en este juego significa no llegar a la otra orilla y caer en el barro.
– ¡Cuándo esta chica dejará la edad del pavo! -grita mi papá.
¡Yo no sabía que los pavos se lanzan al aire hamacándose en un sauce! (pienso, pero no lo digo porque hay enojo en las cejas de todos, hasta en las de la abuela).
– Las nenas no se comportan así -agrega mamá- otras son más tranquilas, unas señoritas que juegan a lo que deben jugar las mujeres.
Lo único que entiendo de todo lo que dicen es que en casa cuidan más a la ropa que a mí.
En una lista larga de buenos ejemplos mamá lo pone a Pedro (más conocido por mis amigos como Cara de Frío).
–Mirá si te pasara como a él que es asmático y no puede correr, ni transpirarse, ni…
– Eso es una exageración –interrumpe la abuela- el niño tendría que jugar como todos.
Terminan discutiendo mamá y la abuela. Yo me voy a mirar una película o a hacer los deberes o…, pero en lo que pienso es en la cara de Cara de Frío. Y cómo pienso… pienso tanto que me parece que lo tengo al lado. Cuando estoy bañándome le hablo:
– ¿Querés jugar conmigo?
– Sí, me encantaría, pero no me dejan salir.
– Dejá tu campera colgada en la ventana y vení, nadie se dará cuenta.
Viene, jugamos y nos caemos juntos en la alcantarilla, somos dos monstruos de barro y…
– ¡Salí del baño!
El gritón es mi hermano que de mis diálogos no sabe nada. No tiene imaginación, piensa que el baño es sólo para hacer pis, caca y bañarse.
Así pasan los días. Juego con mi grupo de amigos menos con Cara de Frío, ¡con el que más quiero jugar!


Mi mamá y mi abuela discuten por la crianza de Pedro o por lo que sea. Pum, mi hermano sigue golpeando la puerta del baño. Cumplí quince hace poco. Hoy le digo algo. Hoy o nunca. Paso por su ventana y no está. Nos chocamos al dar vuelta la esquina.
– Tenés cara de frío -le digo.
–Tengo ganas de que me abracen -me responde.



Otro cuento, otro antes que se apague el fuego!!!

Y para el invierno el  conocido Atchís! 

ATCHÍS

¡Atchís!, ¡atchís!, ¡atchís! Al tercer estornudo mamá gritó:
–¡Se resfrió la nariz!
Y salimos corriendo a ver al doctor Parciallini que no se cansa de repetir:
– No hay que exponer la nariz al viento, ni al frío, tampoco al sol, ni al polen (y la lista sigue), porque la nariz es muy delicada. ¿Usted ha visto señora que un brazo se resfríe o una pierna u otra parte del cuerpo?
– ¿Y ahora qué hacemos? -dice mamá con una cara que parece ella la enferma.
– Ahora señora va derechito a comprar protectores para la nariz.
“Proteja su salud” se lee en un cartel en la puerta del negocio que nos recomendó el Doctor. Una señora que habla mucho nos atiende, en cuanto mamá dijo la palabra nariz empezó a mostrar artículos y explicar su utilidad.
– Señora, para proteger de los resfríos tiene este abrigado gorrito de lana, también este práctico paraguas con mango adaptable tanto para enganchar en las orejas o en las fosas nasales. Ah, no deje de llevar este formidable bigote palangana que tiene dos funciones bien definidas: calienta la nariz con un vapor que sale de él y, además, es un excelente receptáculo de la mucosidad que se desliza a la palangana sin necesidad de usar pañuelo.
Mamá, por la protección de mi nariz (que pasó a ser más importante que yo) compró todo lo que le ofreció la señora charlatana. Y así salí del negocio:
Gorrito Narizota + Paragüita Narigueta +Bigote Calentador Palangana.
Admito que mi nariz quedó calentita y que los moquitos después de una semana dejaron de caer, pero tuve algunos inconvenientes:
El Gorrito Narizota me provocó alergia y las ronchas llegaron hasta las orejas; el Paragüitas Narigueta me agrandó las fosas nasales; el Bigote me calentó también los ojos que se irritaron y no dejaron de lagrimear por un mes, pero lo peor fue que el calentador me quemó las pestañas, una ceja y media, y el flequillo se salvó por un pelito.
Mamá me llevó al doctor Parciallini por todos estos trastornos, pero no les dio demasiada importancia:
– Lo que importa señora es que la nariz está sanita. 


Ojo, Atchís es contagioso!!! Si no me creen miren los lugares que ha recorrido...

http://cuentosdetihada.blogspot.com.ar/2012/02/y-el-cuento-se-fue-de-viaje.html#comment-form

http://cuentosdetihada.blogspot.com.ar/2012/03/te-invito-viajar.html#comment-form 



Queremos más cuentos!!!

Y seguiré contando, mientras haya un fuego encendido o alguien que me ayude a encenderlo, seguiré...


lunes, 18 de junio de 2012

Un regalo de cumpleaños

Cuando comencé con el blog escribí un deseo:
Deseo que las historias que viajan en esta Virtual Andariega recorran todos los rincones del planeta ¡Gracias por ayudar con las riendas y el carro! ¡Acomodá la historia que más te guste y echala a andar!

...Y a mí me dijeron que los deseos se cumplen


  

…Y la Andariega recorrió miles de kilómetros, atravesó la pampa y la cordillera, atravesó el inmenso océano y llegó hasta donde yo vivía. La reconocí por su colorido y tintineo, cargada de bellas historias y magníficos personajes que habían nacido en cualquier parte del mundo. Estaba cansada del largo recorrido que había hecho y paró. Se detuvo el tiempo suficiente para que yo pudiera entrar y conocer a otros que, como yo, vivían mirando el cielo.
Entonces supe que mi sitio estaba allí, con ellos. Sin perder tiempo, no se fuera a escapar, desperté mis instintos, mi intuición dormida y mi fuerza interior, y pinté la Andariega con un nuevo matiz, y me enganché a ella mientras se volvía a elevar a las alturas.
Abajo quedaba la tierra, cada vez más pequeñita, y sus miserias y trasiegos se hicieron también diminutos, mientras al frente se extendía el azul inmenso de la creación.


Ilustración y texto: Pilar Argés García (viajando desde Toledo, España)
 Visitá su blog Cuaderno de Colores


Gracias querida amiga por subirte a este viaje... Con creadoras como vos es un placer recorrer el mundo!

domingo, 6 de mayo de 2012

Noche de Magia Azul




Esta noche la luna está maravillosamente grande y cerca nuestro. Siento que puedo tocarla. Toco en ella la mujer luz madre de toda la creación.
Ilumina basurales y palacios, se filtra en las ventanas de pobres y ricos, traspasa las soledades de los retraidos marginales.
En esta noche que refulge como un sol, como Madre de la Luz iguala a sus hijos, los cubre de magia, los acaricia, los bendice, los eleva, los lleva a la tierra de duendes y hadas.


Autoras: Vicky, Cristina, Marcela, Alejandra, Ana Gracia. 
Titulo: Susana
Foto: Javier Costa
 




Anoche, bajo la influencia de la  luna llena, hicimos esta creación colectiva. 
Crear es un hecho fantástico donde los otros siempre están presentes (aunque lo hagamos en soledad) porque nos acompañan ideas, sensaciones, historias que los demás nos regalan a cada instante.

Gracias por este Intercambio Creativo!!!








miércoles, 18 de abril de 2012

Cuento para Hoja

El doctor Ocampo me llamó para que le hiciera un cuento curativo especialmente para su paciente Hoja. Estuve desde aquella mañana dando vueltas y no encontraba la solución. Es cierto el efecto sanador de la palabra, tan cierto como sus dañinas secuelas, por eso debía ser minuciosa en la elección de la historia.

Hoja. No la conocía, pero por la descripción del médico supe que es delgada, blanca (casi traslúcida), un sonido fuerte o un leve viento le hace perder el equilibrio y cae…cae… el viento usa su poder para estrujarla y, cuando ya parece que la tierra la masticará, un eco poético y misterioso, una señal imperceptible le pinta colores a su pálido rostro y ella -danzando- se toma de una rama amiga o se enrosca sobre sus propias nervaduras y, una vez más, como los pájaros vuela y se salva.
La descripción de Hoja me da palabras claves: poesía, danza, pintura, ave. Sé que ellas tienen la fuerza para contrarrestar la terquedad del viento. Pero necesito una guía capaz de unirlas en una historia que logre provocar la transmutación.

Visito a Madre Profunda, ella vive en el fondo de casa.  Cuando dejo caer mi mirada impaciente entiende que quiero todo ahora, que antes que amanezca el día 18 tengo que resolver este dilema, que la vida me apura, es decir la apura a Hoja, y yo he asumido un compromiso: llegar a tiempo, como otros han llegado conmigo (y otros no, pero eso hay que olvidarlo, dice Madre Profunda).
Nos sentamos a contemplar el crepúsculo. Ese espectáculo magnífico que nos regala diariamente el Cielo y sin embargo muchos días mueren y nacen y nosotros ajenos a lo que ocurre arriba. Abajo-arriba, la existencia es una -dice Madre Profunda.

Me paro en medio de la inmensidad que cada vez da más lugar a la noche. Suplico.

Antes que se esconda el sol
y que la noche me ahogue en la oscuridad
sin  hallar danza-palabra-color-ave
Madre Profunda
rescata de los rayos de Febo
de la última claridad
rescata te lo ruego
la historia salvadora

Ella sonríe. Tiene pelos en el mentón. Sí, pelos que sus manos temblorosas dejan crecer y arrugas más profundas que su propia identidad. Madre Profunda es bella. Descalza en el césped, abre los brazos, mueve sus caderas con tanta gracia, una sensualidad que cuando tenía quince años no sabía que existía. Ella extiende los brazos en cruz, parece estar increpando al mismo sol. Se acaricia los brazos con el rostro, canta, dice números 7 9 13 15 18 33… mueve su vientre como si fuera a nacer un bebé. Lanza un grito desgarrador, agudo, tan agudo que desprende las arrugas. Sí, las arrugas deslizándose.  Su piel es lisa. Su cuerpo es entrega y belleza. La fuerza y la debilidad presente en cada movimiento. La vieja arrugada, la niña tersa. Todas conviven en la vital danza. Las arrugas se esparcen, el sol las atrae a su embudo de fuego donde van a quemarse.

Una última arruga, obstinada y dolorosa, una marca vieja, más vieja que su dueña, no quiere abandonarla. Entonces llega una alondra que parece escapada de un dibujo. El ave la picotea hasta arrancarle aquella preciada marca, la sostiene en el pico con la delicada presión que se llevan las ramas para el nido.

En silencio lloro. No sé si por el ave, la ramarruga, la melancolía del ocaso o el reverdecer. Temo que una angina irrite mi garganta a causa de contener estas ganas de llorar a gritos. Mamá Profunda me acaricia y -como en los cuentos nocturnos de la infancia-  susurra:
Ya tenés la historia sanadora. ¿Comprendiste? Confiá en Hoja, en su guía y en vos.

Confié.
Le conté la historia al Doctor y a Hoja.
Ahora lo transmito porque Madre Profunda dice que no hay que guardarse el poder curador, porque eso es egoísta y el egoísmo enferma.


Tihada


Si querés saber más sobre Hoja y su médico

este es el camino para completar la historia…es decir, la sanación…



Gracias Marcelo, me encantó este Intercambio Creativo que comenzó en el extraordinario mundo onírico!!!


viernes, 13 de abril de 2012

Un lugar de cuento

Hay un lugar especial donde los cuentos quieren quedarse, porque allí pasan cosas maravillosas: conocen otras historias, escuchan reportajes a escritores, les recomiendan libros, se enteran de todas las novedades Lij y, especialmente, se sienten a gusto con una mágica amiga escritora que se llama María Delia ¿Querés conocer ese lugar?

 LA FÁBRICA DE LOS CUENTOS


Retribuciones Infinitas se enteró de la existencia de este lugar de cuento, armó un bolso lleno de letras y se fue a vivir ahí. ¿Querés comprobarlo? 

Camino para llegar al lugar donde el cuento de Tihada se quiso quedar...

GRACIAS MARÍA DELIA!!!

domingo, 18 de marzo de 2012

Árbol Perenne

El 21 de marzo es el Día Mundial de la Poesía y para los que vivimos en el hemisferio sur comienza el otoño. Ese día o durante el transcurso de la estación, decidimos intervenir artísticamente el paisaje otoñal con la poética dando vida y color, en base a la siguiente consigna:


Por cada hoja que muere
nace un poema


Se propone acercarnos a diferentes textos poéticos, letras de canciones de autor y del cancionero popular de distintos lugares del mundo. Las poesías serán elegidas por el coordinador, por los niños y sus familias. Se realizan diversas actividades con los poemas. Algunas ideas: 
Coros poéticos,  representación corporal de los poemas, cantarlos, decirlos variando el tono de voz, la intencionalidad...


(Imagen de la web)
Se eligen los árboles que hay en el patio de la escuela, o en la vereda o en  una plaza cercana.  Se cuelgan los móviles poéticos de las ramas de los árboles. Las sugerencias para hacer los móviles te las propone Sandra en Mi Sala Amarilla


El árbol otoñal, con sus hojas-poesías está listo para que se realice una presentación a otros chicos, padres, maestros y/o transeúntes que pasean por la plaza. Alrededor del árbol se realizan rondas, juegos, danzas recitando diferentes poemas.
Los espectadores de esta intervención instantánea, poética y fugaz (como es el ciclo de la vida y sus estaciones) tomarán una hoja-poesía al azar que les quedará como recuerdo de la vivencia. Si los que reciben las poesías son compañeros de otras aulas, podrán realizar con sus respectivas maestras alguna actividad artística basándose en los textos que recibieron y en otro momento presentar lo creado. Tal multiplicación creativa puede ser compartida en el próximo cambio de estación: invierno.


Entre los adultos también se pueden hacer intercambios poéticos,  para que los chicos los vean disfrutar de la poesía, porque es placentero hacerlo y porque siendo parte de los acontecimientos crecemos todos. Es muy valioso que el coordinador se dé la oportunidad de entrar en situación.


Se sugieren variantes para otras estaciones del año:


Invierno: Poesía para calentar el alma  los móviles pueden ser llamas, ¡claro, en la poesía hay tanto fuego!


Primavera: Poesía en continuo renacer  plantar flores-poesías o colgar de los árboles flores, frutos, mariposas… todos ofrecen poesía


Verano: Poesía: luz y vida  (regalar soles poéticos, por ejemplo, a los padres que vienen a buscar a los niños a la salida de la escuela; elegir un aula o recorrer el barrio llevando poesía, es decir llevando luz y vida a los vecinos


Les dejo esta poesía que tiene ganas de trepar algún árbol, vestirse de hojas,  fueguitos, mariposas, soles… según en qué lugar del mundo la atrape un lector-creador que es quien le da sentido, pausa, cadencia, sentimiento a la palabra y le permite seguir estando viva en todas las estaciones del año y de la vida

El secreto de la perennidad

Hay un árbol misterioso
caen sus hojas
y emergen poemas
que cantan en los nidos
y se retuercen en las ramas
eternas diademas verdes

El árbol derrite con su canto
nevadas emociones
las letras son su savia y sustento
y aunque parezca muerto
en la nostalgia invernal vive

Se calientan sus ramas
escucha risas y rondas
suelta alborotado el cabello
y renace en primavera
vital y enamorado


Esplendorosa luz
se cuela por las rendijas
de su abundante copa
huele a frutos y flores
alimento luminoso ofrece
y atrevido y maduro
despliega la sombra


Se entrega  a transitar
todos los ciclos
este árbol que cambia
y es perenne
querés poseer su secreto
nace en la raíz
se desliza en su tronco
  una sensual poetisa que lo ampara
de la impiedad del mundo

Tihada/Ana Gracia

Invito a todos los que quieran cubrir el paisaje de poesía a sumarse con esta propuesta u otras y contar la experiencia


Gracias Sandra por este nuevo Intercambio Creativo!!!


sábado, 10 de marzo de 2012

Te invito a viajar

Atchís sigue volando
cuidado que anda por acá
y de repente está allá...
¿querés ver si lo que te digo es verdad?



GRACIAS A CATI Y A LOS PEQUES!!! 


Y acá pueden ver su primer viaje


viernes, 9 de marzo de 2012

8 DE MARZO - DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER



Video streaming by Ustream


A las mujeres que danzan, sufren, ríen, sangran
y, a veces, todo al mismo tiempo


NOCHE DE CARNAVAL

11 de febrero. En el espejo del viejo ropero se reflejaba la imagen de una joven mujer, casi una niña, pelirroja, blanca y regordeta. Sus pecosas manos apretaban con fuerza los barrotes de la cabecera de la cama. Pujaba, sudaba, esperaba y volvía a pujar. El chirrido de la cama se perdía entre sus lamentos. Una morocha, bajita y morruda, entró a la habitación.

-Parece que ya es la hora, m’ hija -dijo mientras se lavaba las manos en una tina descolorida- llegué un poco tarde porque a la Celestina se le dio por parir también hoy.
La mujer pelirroja no parecía escuchar sus explicaciones, sólo quería pujar y pujar.
- Si no me apuro lo tenés sola, a mí ya ni me necesitás.
Se arremangó la blusa y con decisión, casi bruscamente, abrió las piernas de la mujer.
- Ahora sí, tomá aire y sacá como con bronca, pero poné la fuerza abajo m’ hijita, como vos sabés... eso, así, así... ¡ La que sos fuerte y eso que no sos india!
La mujer sonrió, pero enseguida tuvo que apretar los labios obligada por una contracción. Después cerró los ojos y se tomó con más fuerza a los barrotes del respaldo que pedían a gritos piedad.
Piedad, una palabra poco usual donde la vida es dura como los callos de los dedos que raspan la batea, como las miradas que reflejan sueños inconclusos transformados en angustia y rabia. Oscura rabia.
- Ahí está -dijo tranquilamente la Tomasa- ya se ve la cabeza, lo demás es como pelar papas para vos.
Afuera la música ensordecedora, el aire caliente, las cortas polleras, los minúsculos corpiños de tela brillosa y barata intentaban, a fuerza de baile y sudor, despertar al pueblo de una larga siesta. Sólo el carnaval parecía un buen motivo para seguir estando vivos.
Un último esfuerzo. Nació. Tez blanca y cabello oscuro.
- ¡Tiene pelos pinchudos! ¡Qué parados, che! ¡La sangre de tu marido puede! -y agregó como al pasar, mientras cortaba el cordón- es mujer.
Esas palabras recorrieron los vientres que hacían movimientos rápidos, circulares e insinuantes. Bailaban con la fuerza de quien quiere desprenderse del pasado, las escobas y los mocos de sus hijos. Bailaban como si alguien les hubiese prometido algún milagro si sudaban bastante o lo hacían para sentirse (aunque sólo fuera por aquellos días) el centro de atracción. Recorrían las calles haciendo alarde de sus fornidos muslos y cuando pasaban ante el jurado desplegaban toda la gracia y energía que tenían para lograr un momento de felicidad con el Premio Mayor que les iba a alcanzar para pagar las lentejuelas, la tafeta y las alpargatas compradas en oferta.
Afuera el baile, adentro el dolor y la sangre. La roja sangre que caía sobre una toalla percudida y una sábana vieja, desteñida y mil veces zurcida. En la palangana la Tomasa tiró todo lo que sobraba y preguntó:
- ¿Ya está el agua?
Entonces entró otra mujer, tan joven como la parturienta, pero flaca -casi desnutrida- a la que le llamaron Juana. Cargaba una olla con agua caliente, demasiado grande para su esmirriado cuerpo. Volcó agua sobre un fuentón, metió su brazo, hizo un gesto de desaprobación y agregó agua fría. Sumergió a la niña en el agua. La pequeña gritó, gritó y gritó... era lo único que sabía hacer, único signo de estar viva. La comadrona sacó a la recién nacida de la habitación y se la entregó a un hombre delgado y morocho que fumaba un toscano.
-Tomá, es mujer.
No hubo felicitaciones, ni luces rosas. Sólo eso, un “es mujer” que chocó contra las paredes asentadas en barro cocido, recorrió el corredor y se repitió en las escobas de las vecinas, en las tetas de las madres de leche, en el hilo de coser y en las vaginas de las quinceañeras que ya habían parido más de una vez.
Afuera no permitieron que ese sórdido anuncio penetrara los oídos. El nacimiento de una mujer ocurría todos los días en el barrio, en cambio la música del corso una vez al año. Sacudían las maracas con impulso feroz hasta provocar chispas y quemar sus cuerpos junto al Rey Momo. Ahuyentaban con humareda el sufrimiento. Había que bailar en la comparsa o tan solo ponerse una careta, pero de alguna manera lograr ser otros. Los hombres tirando de los carros y las mujeres cargando con los chicos. Las viejas arrastrando las várices en las últimas vueltas, pero abandonar jamás, era una cuestión de honor quedarse hasta que dejara de alumbrar el último foco de color.
El padre se acercó con la hija en brazos hasta la bomba donde la abuela sacaba agua. “Es mujer”, dijo y su voz sonó a lamento. Ella lo miró sin dejar de bombear .
-¿Cómo le va a poner?
- Doña Tomasa quería ponerle Divina, pero la madre no quiere, ¡ya veo que es una muchacha horrible y eso de Divina va ser para la risa de todos! Le gustó el nombre que se le ocurrió a Juana.
Aquella calurosa noche de febrero, llegó sin pan bajo el brazo y con una boca que quitaría a otros el pan. Las luces del corso la iluminaron y le dieron su nombre. Luz.

TIHADA


GRACIAS MARÍA FRASCARA!

http://radio-unangelparatusoledad.blogspot.com/