miércoles, 22 de diciembre de 2010

TU PRESENCIA

Estas palabras las escribí pensando en cada uno de ustedes y en todo lo compartido durante el año

Cuando
quise la devolución de lo escrito
desee saber de la presencia de un otro lector
o recibir esperanzadoras palabras

Cuando
me regalaste una idea para que la envolviera en palabras
tomaste mi idea para expresarla en una imagen
o viajamos juntos pidiendo sólo boleto de creación

Cuando
miré el cielo y pensé en tu cielo
escuché una canción y bailé con vos
y el Universo nos unió en Milagrosas Sincronicidades

Cuando
saltamos la virtualidad y nos conocimos
y al vincularnos sumamos nuestros sueños
compartiendo proyectos que hoy son realidad

Porque sentí tu presencia en esos cuando

-y otros que me han enriquecido
artística y espiritualmente-
te digo gracias.


Queridos amigos, cuando levante la copa estarán presentes y sé que estaré cuando ustedes brinden

¡Feliz Navidad!

¡Lluvia de Bendiciones en el 2011!




Tihada/Ana Gracia







martes, 21 de diciembre de 2010

domingo, 19 de diciembre de 2010

ES EL MOMENTO

Si sentís esa felicidad que parece que te va a reventar el pecho y tenés ganas de gritarlo y una energía milagrosa que desborda por tu boca y reís caminando solo por la calle.
Entonces es el momento, no lo dudes, de repartir felicidad por todas partes.

Si sentís que la tristeza te ha comido hasta las piernas que no quieren avanzar y duele el cuerpo porque duele el alma. Entonces es el momento, no lo dudes, de recibir la alegría que otros reparten, y entender que en la vulnerabilidad uno comprende el más hondo sentir de la humanidad y entiende, por fin, que se fortalece la completud en el nosotros.

Si estás leyendo, no lo dudes,
es para vos y es el momento.

Tihada/Ana Gracia



(Este es uno de mis regalos navideños. Si querés llevarlo, es el momento)



sábado, 18 de diciembre de 2010

APRENDIZAJE, IMAGINACIÓN, ALEGRÍA...SON SINÓNIMOS

Un mundo de fantasía y color que Karina Anganuzzi crea con sus alumnos

Esta seño-artista usa material descartable para hacer, entre otras cosas, las máscaras y alebrijes que aquí les presento



























¡Gracias Karina!

viernes, 17 de diciembre de 2010

REGALOS NAVIDEÑOS

El Universo, con su infinita misericordia, nos ha vinculado. Estos encuetros son verdaderos regalos navideños.
Gracias!!!
¡GRACIAS SANDRA LUZ!
¡GRACIAS ADRIANA ALBA!

¡GRACIAS MARÍA!

jueves, 16 de diciembre de 2010

miércoles, 15 de diciembre de 2010

A PILAR Y SUS PEQUEÑOS

Papá Noel ha llegado con su bicicleta a un jardín de España


Se ha quedado encantado con todo lo que esos niños hacen, guiados por la señorita Pilar que, con sus clases y creatividad, con sus cuentos y sensibilidad, logra que a todos nos den ganas de volver al jardín!



Gracias Pilar por todo lo que hemos compartido durante el 2010!!!
http://losenanitosdemicole.blogspot.com/2010/12/desde-argentina.html

http://losenanitosdemicole.blogspot.com/

lunes, 13 de diciembre de 2010

LOS CAMBIOS DE PAPÁ NOEL (segunda parte)

Esa noche, mientras meditaba debajo de un puente, una luciérnaga se apoyó en su hombro:
– ¿Cómo estás Papá Noel? -le dijo.
– Veo todo oscuro.
– Por eso he venido, a alumbrarte. ¿Y cuál es la causa de tanta oscuridad?
– Nadie me reconoce y mañana es Nochebuena.
– Yo te he reconocido.
– Pero en los noticieros hablan mal de mí y hasta de las jugueterías me echan…
– ¿Hay niños dueños de jugueterías?
– No.
– ¿Y niños al frente de los noticieros?
– No. ¿Y eso qué tiene que ver?
– Pensá, siempre para las Navidades te ocultás para no ser descubierto por los más pequeños, en esta Navidad tendrás que hacer sencillamente lo opuesto.
La luciérnaga se durmió apoyando su cabeza en el cuello de Papá Noel, lo iluminó toda la noche y partió antes de ser descubierta por los rayos del sol. Cuando el viejito despertó sabía claramente lo que tenía que hacer. Acomodó su traje azul, cargó la blanca mochila y salió a buscar niños.Primero le pareció oportuno ir por los campos y las montañas, lugares alejados de las ciudades donde nadie desconfiara de quién era él realmente. Los primeros regalos se los entregó a unos niños que guardaban los animales en un establo, después anduvo con la bici a toda velocidad para alcanzar a unos pequeños que regresaban a su casa cabalgando, y subió un empinado cerro para llegar hasta una escuela donde los alumnos preparaban un árbol navideño.
La inmensidad lo vio pasar, los desolados caminos lo ayudaron a llegar a los más recónditos lugares donde fue recibido por los niños con total naturalidad y las flores silvestres, luciendo su belleza entre los pajonales, le dieron un mensaje esperanzador:
-Lo que está destinado a ser, crecerá en cualquier lugar.
En la primera ciudad que llegó encontró unos chicos deambulando por las calles, comiendo de las sobras de los restaurantes, cuidando autos… no esperaban nada especial esa noche. El Viejito Pascuero les dejó un regalo a cada uno y un obsequio muy especial, ¡los chicos no podían creer que tenían algo así entre sus pies!
– ¿Vos sos… Papá Noel? –se atrevió a preguntar uno.
– Sí -dijo el Viejito a media voz- pero no le pueden decir a ningún adulto que me han encontrado, porque sólo los niños me pueden ver.
– ¡Contá con nosotros! –gritaron los chicos y desparecieron corriendo detrás de la primera pelota de cuero que les pertenecía.
Un grupo que dormitaba en una esquina, los que recolectaban cartones, las caras detrás de los ventanales de los hospitales para niños, ¡todos vieron pasar a ese grupo de locos felices detrás de una pelota!
–¡Ey, dónde la encontraron!
– La trajo Papá Noel.
– ¿Y dónde está?
– Escondido de los adultos.
En pocos segundos centenares de chicos buscaban a Papá Noel para que les diera su regalo. Lo reconocían a la distancia y del color del traje ni se preocupaban, ¡si nunca lo habían visto, era lo mismo que fuera verde, azul o anaranjado!
Después les llegó el turno a los chicos que estaban cenando con sus familias. El Viejito estaba sentado en la rama de un árbol pensando cómo haría para entrar a las casas sin ser visto por los mayores, cuando tres pequeños se asomaron por la ventana y gritaron:
– ¡Ahí está Papá Noel!
– Es imposible -respondió el padre con indiferencia y siguió comiendo nueces.
– ¡Vamos a ver! -dijo uno con anteojitos y sonrisa traviesa.
Papá Noel los esperó detrás del árbol. Los chicos saltaron de alegría al recibir los regalos y escucharon atentamente a ese encantador anciano:
–Dónde encontrarme es un secreto que sólo los niños deben conocer.
Los pequeños entendieron perfectamente y fueron a darle la noticia a sus primos y éstos a sus amigos, que no tardaron en llamar por teléfono a sus compañeros de escuela:
– Papá Noel está entre nosotros, un poco disfrazado para que los grandes no lo reconozcan -era el mensaje que se pasaban unos a otros.
Así Papá Noel fue de ciudad en ciudad, de país en país… y para su sorpresa distribuyó los regalos con más rapidez que años anteriores. Los chicos eran expertos en jugar a las escondidas, lo introdujeron en sus casas por lugares inesperados y Papá Noel nunca supo cómo llegó a estar adentro de una heladera, en la cucha de un perro guardián que no dejaba de lamerle la cara o colgado de la ducha del baño.
Pasó la Navidad y Papá Noel regresó a su morada con la mochila vacía. Una lechuza de ojos saltones, acostumbrada a mirar la vida de los demás, le dijo al verlo pasar:
–¡Ay Viejito Pascuero por querer cambiar a tu edad cuántos líos has armado!
– Y lo volvería a hacer querida lechuza, porque gracias a mis cambios es el año que más aventuras y alegrías he vivido.
Y la felicidad y el coraje lo acompañaron en el camino de regreso.



viernes, 10 de diciembre de 2010

LOS CAMBIOS DE PAPÁ NOEL

Faltan pocos días para la Navidad, un cuento para leer con los chicos...


Llegó noviembre y Papá Noel empezó a organizarse para el arduo trabajo que le esperaba durante el mes de diciembre. Revisó en el ropero y se encontró con cientos de trajes idénticos: la vestimenta rojiblanca y el mismo gorrito. Sintió ganas de cambiar.
­– ¿Y si este año uso otro traje? -dijo para sí.
Fue a anunciarles su idea a los duendes que estaban trabajando a toda velocidad en la construcción de los juguetes que iba a llevar el Viejito, como ellos lo llamaban cariñosamente.
– Dejen de trabajar un momento -les pidió Papá Noel- tengo algo que informarles.
Miles de duendes se reunieron alrededor de su querido amigo.
– ¿Qué sucede Viejito? -preguntó Kili, uno de los once duendes que integraba el Concejo Mayor.
Papá Noel acarició su barba que caía sobre el ombligo y dijo:
– Necesito un traje nuevo de tela azul que se las proporcionará el Cielo, con detalles plateados que solicitarán al Lucero y alguna Nube me obsequiará su blancura para la mochila donde llevaré los juguetes.­
Los duendes se miraron extrañados y Kili se atrevió a preguntar:
– ¿Le parece necesario cambiar de atuendo cuando durante tantos años le ha ido de maravillas con el traje que…?
Papá Noel lo interrumpió:
– Todavía no he terminado, también deseo que me fabriquen una bicicleta que tenga todas las comodidades para andar en cualquier terreno, por tierra y por agua.
– ¿Y qué hacemos con el trineo y los renos?, ¿y con las campanitas de plata que los animales cuelgan de sus cuellos anunciando su llegada? -preguntó tímidamente Coqui, el duende adiestrador de renos.
– Este año los renos van a descansar y las campanas serán reemplazadas por una bocina que suene tan fuerte como para limpiar los tapones que provocan sordera en el Mundo.Dicho esto el Viejito Pascuero se retiró. Los duendes hablaban todos al mismo tiempo, estaban desconcertados:
– ¿Será una broma? -decían algunos.
– ¿Y qué es eso de los tapones? -se preguntaban frunciendo el ceño otros.
Kili decidió que el Concejo Duendecil se reuniera a la brevedad. Después de horas discutiendo organizaron comisiones que se encargaron de las diferentes tareas: la de los modistos, la de los bicicleteros, los terapeutas de renos y una comisión especial, para fabricar la bocina, formada por los duendes-luthiers.
Después de mucho trabajo los duendecillos terminaron con la tarea indicada a cada comisión. El Viejito se mostró muy agradecido porque todo había quedado según sus deseos.El 1 de diciembre Papá Noel estaba listo para partir. Los duendes le entregaron millones de juguetes junto con un pesado libro que en su tapa se leía “Listado de Niños Buenos”. Ese era el libro de consulta en el que figuraban las direcciones donde el Viejito debía dejar los regalos. Papá Noel subió a la bici super especial y revoleó por los aires el libro.
– Este año no cargaré un objeto tan pesado que no me sirve para nada.
– ¿Pero cómo sabrá a qué niños debe dejar los regalos? -preguntó Coqui.
– Donde haya un niño habrá un regalo.
– ¡Ooooh! -dijeron a coro los pequeños ayudantes.
Así partió el Viejito Pascuero, estrenando un bello traje azul con apliques de polvo de estrellas; una mochila confeccionada con una nube que se sintió halagada de servir para guardar juguetes; y una bicicleta inteligente, experta en adaptarse a cada ambiente y poseedora de una bocina gigante que al tocarla sonaba música apropiada a la situación, según explicaron orgullosos los expertos en hacer instrumentos.
Mientras el Viejito partía feliz con sus nuevas adquisiciones, el Concejo Duendecil llamó a Asamblea Extraordinaria para discutir sobre esa actitud inesperada de abandonar un libro tan valioso y que tanto trabajo les había dado confeccionar durante el año: el listado de los “chicos buenos”.
El Viejito Pascuero pedaleó tanto entre montañas, ríos, bosques y desiertos que su panza hizo plof y explotó como un globo. En Francia tuvo que recurrir a un sastre que le achicara la ropa porque el pantalón se le iba a caer. Cuando llegó al hemisferio Sur el calor lo convenció de cortarse el cabello y la barba; y cuando pasó por las calurosas playas del caribe, recortó el pantalón y se hizo una bermuda. El Viejito estaba muy satisfecho con su nuevo aspecto. En una plaza de México se detuvo para acercarse a los niños, pero los adultos lo miraban con desconfianza. Lo mismo le pasó en Ecuador, Venezuela, Brasil, Argentina, Chile… ¡en todos los rincones del planeta!
– Ji ji ji soy Papá Noel -decía a los pequeños que pasaban.
Los adultos no dejaban que los niños se acercaran y decían con desdeño:
– ¿Por quién nos ha tomado este flacucho?
– ¿Y dónde tenés la panza, eh?
– ¡Y qué risa más ridícula! Papá Noel se ríe jojojo, y vos te reís jijiji, ¡embustero!
Mediados de diciembre se acercaba y Papá Noel no había conseguido cumplir con su tarea. Eligió para detenerse la puerta de una juguetería, años anteriores era el lugar preferido donde padres e hijos se agolpaban a su alrededor. Pero este año fue muy diferente, el dueño de la juguetería lo sacó corriendo:
– ¡Váyase bien lejos de mi negocio que me aleja la clientela, viejo pordiosero!
Pronto la noticia de “un desconocido que se hace pasar por Santa Claus…” recorrió los noticieros del mundo. En la calle no se hablaba de otra cosa:
– Hay un loquifato que se hace pasar por Papá Noel flaco -dijo una maestra jardinera.
Repitieron la frase en la tele y en las puertas de las casas -en lugar de colgar los tradicionales adornos- pusieron carteles: “Cuidado con Papá Noel flaco”.
El viejito estaba cabizbajo, no sabía dónde esconderse, pero lo que más le preocupaba era que ningún niño recibiera su regalo.

Continuará...

miércoles, 8 de diciembre de 2010

MILAGRO VIVO

De piel oscura o de clara tez
a todas ellas hay un pueblo que venera
A ella las rosas, el clamor, la vida
por ella camina el anciano
y un ciego contempla su imagen

Presencia Viva, Milagro Vivo
no hay más que aclamarte y escuchas
Ningún hijo escapa a tu vista
abres tus brazos y nos cobijas
sobre tu pecho pones tus manos
y sabemos que estamos allí

Con el niño en el vientre
Mujer dadora de vida
Con el niño en brazos
Mujer protectora
Con corona o sin ella
única Mujer Reina
de cuantos te amamos.



Mientras armás el pesebre y el arbolito navideño, en el día de María, ¿te sumás a un Peregrinaje Mariano Virtual subiendo a tu blog cantos, imágenes, poesías..., referidos a la fecha?

Se sumaron
Sanda Luz
http://salaamarilla2009.blogspot.com/

Adriana Alba
http://descubriendonuestrointerior.blogspot.com/


Berenice
http://burbujitaas.blogspot.com/

María Jesús

http://majecarmu.blogspot.com/




lunes, 6 de diciembre de 2010

SENTADA EN UNA ESTRELLA

Mária es capaz de subir hasta las estrellas y, sentada allí, filmar al Tren Ciberespacial

¡Gracias Mária por andar siempre en las alturas e invitarnos a subir!



El maquinista nos cuenta que no subirá pasajeros en las estaciones Diciembre, Enero, Febrero. Tal vez suba nuevas valijas creativas en Marzo.

¡Gracias a todos los que nos acompañaron en este proyecto con sus creaciones, comentarios y entusiasmo!



Proyecto Tren Ciberespacial
Migue-Tihada


Blog de Migue


Blog de Mária